Convención Interamericana contra el racismo, la discriminación racial y formas conexas de intolerancia

La Convención (2013) reafirma el compromiso de los Estados con la eliminación de la discriminación racial y la realización efectiva del principio de igualdad en la región. Este instrumento consolida estándares internacionales en la materia fijados en la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, y avanza en la definición legal de formas contemporáneas de racismo. De igual forma, el texto reconoce como actos discriminatorios aquellos que se den tanto en privada como pública y especifica la prohibición de prácticas comunes de discriminación, como la restricción de acceso a lugares públicos y la limitación en el acceso o uso sostenible de recursos naturales ecosistemas y servicios ecológicos. Costa Rica fue el primer país en ratificarla.